¿Depresión en niños? Un problema real que existe en nuestros días

En ocasiones los niños se sienten irritables, decaídos o desanimados. Este comportamiento es normal e inherente a los seres humanos, pero si se prolonga y constituye una limitante para su desempeño es probable que se trate de depresión en niños. Desde Canal Chupete trataremos este complejo y actual trastorno que también se presenta en la etapa infantil y la adolescencia.

Te interesará leer: Papel de la familia en las diferentes etapas del desarrollo infantil

El principal síntoma de este trastorno del estado de ánimo es la tristeza, el desánimo o la irritabilidad, que pueden mantenerse por semanas e incluso por meses. Otro rasgo distintivo de la depresión en niñoses el pensamiento negativo. El mismo se manifiesta cuando un menor se queja mucho, se centra en los errores y problemas, es hipercrítico y se reprueba a sí mismo.

La tristeza es el principal síntoma de este trastorno del estado de ánimo, junto a ella el pensamiento negativo, la irritabilidad y el desánimo. Estos sintomas se pueden mantener por semanas o meses

Este trastorno interfiere con su capacidad de concentración, su apetito, la calidad de su sueño y la energía para desempeñar actividades propias de su edad. Un niño deprimido pierde el interés en las actividades escolares o recreativas, aparenta cansancio todo el tiempo, no persevera y se aísla de las amistades y la familia.

La depresión causa que el niño ya no disfrute de las cosas que antes le divertían, que se sienta incapaz, que todo le parezca más difícil de lo que realmente sea, que experimente sentimientos de rechazo y que se sienta que nadie lo quiere. La depresión en niñosno debe dejarse desatendida, pues con ella vienen pensamientos de autolaceración e incluso puede impulsarlos al suicidio.

Reconociendo y diagnosticando la depresión en niños

Es complejo dictaminar si un menor está deprimido o no, puesto que las conductas irritables y el mal humor pueden interpretarse de forma errónea como un comportamiento desafiante o irrespetuoso de su parte. La falta de energía y el cansancio pueden aparentar vagancia.

De hecho, es muy posible que ni los familiares, ni los padres, ni los propios niños o adolescentes se percaten de los síntomas de la depresión. No obstante, el 5% de los niños y el 8% de los adolescentes españoles son diagnosticados con depresión o trastornos asociados. La depresión en específico representa entre el 15 y el 31% de todos los trastornos de conducta diagnosticados.

Las causas de la depresión en niños pueden ser muy diversas, y se agrupan en 3 categorías principales:

Causas biológicas

Entre ellas tenemos los factores hereditarios y desarreglos bioquímicos, hormonales y neuronales.

Causas psicológicas

Ejemplos de ellas son la pérdida de seres queridos, una dinámica familiar tensa, baja autoestima, entre otros.

Causas del entorno

Los niños y adolescentes pueden deprimirse cuando están sometidos a gran presión escolar o deportiva, debido al estrés o cuando existen circunstancias que aumentan su tensión nerviosa, entre otras.

El saber cuándo y a raíz de que problema (si lo hubiese) aparecieron en el menor los síntomas de tristeza y decaimiento es muy importante al hablar con el médico, en especial si se acude tras semanas de presentar este trastorno.

La falta de interés y el aislamiento son síntomas asociados a la depresión en niños, este trastorno requiere de atención especializada y una gran ayuda por parte de los padres los que son un gran apoyo para el tratamiento de este trastorno

Categorías de la depresión en niños

En dependencia de la conversación con el profesional de la salud, este podrá diagnosticar de forma correcta el trastorno de personalidad que está afectando al menor, pues existen varios tipos:

  • Depresión mayor: es un episodio depresivo intenso con un mínimo de dos semanas de duración, de reciente aparición.
  • Depresión crónica o distimia: depresión leve que se manifiesta de forma gradual y persiste por dos años o más.
  • Trastorno de adaptación con ánimo depresivo: depresión que se expresa a raíz de un acontecimiento traumático, como catástrofes naturales o la muerte de un familiar o amigo cercano.
  • Trastorno afectivo estacional: depresión relacionada a la exposición al sol, que se manifiesta sobre todo en los meses de invierno cuando se reduce las horas de luz.
  • Trastorno bipolar: afección que se caracteriza por alternar entre episodios de depresión mayor con etapas de manía, donde se expresan alegría exacerbada y un derroche de energía.
  • Trastorno de desregulación del estado de ánimo disruptivo: aparece un patrón de rabietas intensas y estallidos de agresividad, mientras el niño se muestra irritable. Se diagnostica cuando un niño mayor de 6 años manifiesta este comportamiento por más de un año.

La depresión no se cura sola

Tanto la depresión en niños como otros trastornos asociados no desaparecen por sí mismos, sino que se mantienen y empeoran si no se les trata de manera correcta.

La depresión en niños es un trastorno más común de lo que se cree. Muchos de ellos no son diagnosticados y tratados de forma oportuna, lo que empeora su condición, El papel de los padres es de gran importancia

El primer paso es conversar con el menor sobre qué es la depresión y su relación con su estado de ánimo, utilizando el lenguaje adecuado para su edad. Es probable que el niño no se haya percatado de los cambios que están operando en su comportamiento, o que oculte o niegue lo que están sintiendo. Esto se agrava en los adolescentes, que pueden rechazar de plano la ayuda que se les está brindando.

No obstante, es importante conversar con ellos y darles la oportunidad de que sepan no solo que se les quiere y que hay personas que se preocupan por su bienestar, sino también para que se desahoguen y expresen lo que están sintiendo.

Luego, acuda al pediatra. Este realizará un examen físico para descartar patologías cuyos síntomas son similares a los de la depresión en niños, y si lo considera oportuno lo remitirá a un especialista en salud mental para su diagnóstico y tratamiento.

En este punto es importante que tanto usted como su hijo tengan presente que no hay nada de malo en acudir a un psiquiatra o un psicólogo para niños o adolescentes, pues solo él podrá evaluar el caso y tratar la depresión.

Las vías de tratamiento son la psicoterapia, medicamentos antidepresivos y ansiolíticos o una combinación de ambos, lo que incluye también informar y asesorar a los padres sobre la manera correcta de ayudar y apoyar a sus hijos para el manejo de la depresión.

Consejos para afrontar la depresión en niños

El apoyo de la familia es vital para superar la depresión, independientemente de su el menor está tomando medicamentos o acudiendo a terapia.

La depresión no se cura por si sola se requiere la detección, diagnóstico tratamiento, los padres juegan un papel protagónico en la búsqueda de la atención oportuna y en seguimiento de este trastorno

En este sentido, resulta muy importante que el niño se alimente de forma sana y nutritiva, que procure dormir lo necesario y que realice ejercicios físicos. Estos elementos tienen un efecto beneficioso sobre el estado de ánimo y ayudan a rebasar estados depresivos.

Procure acompañarle, pero haciendo actividades divertidas. Pasear, jugar, hacer manualidades, ver películas divertidas y otras actividades en conjunto favorecen emociones positivas en el menor, lo que ayuda a que poco a poco supere este trastorno del estado de ánimo.

Sobre todas las cosas, debe ser paciente y comprender que de la depresión no puede salirse de la noche a la mañana. Esto es difícil cuando el niño o adolescente se muestre irritable y de mal humor, pero pese a la frustración que genera se debe entender que esto no es una muestra de falta de respeto, sino un síntoma de la depresión.

La primera medida para enfrentar la depresión en niños es conversar con ellos y hacerles comprender que su comportamiento debe ser atendido para que tenga más bienestar

Nada se gana con discutir o reprender cuando hablamos de depresión en niños. Una posición más inteligente y constructiva es reforzar la relación positiva con él y, de esta forma, lograr que el niño o adolescente adopte la mejor postura y comprenda la necesidad de solicitar apoyo especializado para enfrentar la depresión.

No dejes de leer: El duelo en la infancia, una etapa muy especial

Post Relacionados