Después del parto: una experiencia para disfrutarla

No hay dudas que el embarazo, el parto y el nacimiento de tu hijo son experiencias memorables e increíbles y que te llenan de preocupaciones. Pero no le restes importancia a la etapa después del parto.

Madre recién parida
Al llegar a tu hogar después del parto tienes que modificar la rutina de tu hogar y adecuarlas a las exigencias de tu hijo

Prepárate para vivir momentos indescriptibles en estas primeras semanas de vida de tu mayor tesoro y de tu estreno como madre. Es una etapa que pondrá a prueba tu capacidad para lidiar con situaciones diversas, pero en especial aprender a cuidar a tu bebé y al mismo tiempo recuperarte  tú.

Importancia del periodo después del parto

Transcurrieron los 9 meses de embarazo y tienes un hijo saludable en tus brazos, termina una etapa transcendente en tu vida pero comienza otra. En el periodo después del parto los conflictos físicos, emocionales y psicológicos no faltarán. Te sentirás retada en tus posibilidades de armonizar tu nuevo papel de madre, con el de esposa, ama de casa, y en muchos casos trabajadora. A todo lo anterior se adicionan los cambios fisiológicos de esta etapa y la recuperación física de tu organismo.

cambios embarazo parto
El cuerpo sufre profundas transformaciones durante el embarazo y después del parto

La vida diaria de tu hogar se modifica, la relación con la pareja y la familia ya no será la misma,  tu prioridad será la atención de tu hijo. Nuevos sentimientos, emociones, preocupaciones y responsabilidades se adicionan a la forma de enfrentar tus nuevas obligaciones.

En diversas ocasiones después del parto se genera una sensación de inseguridad. Por la incertidumbre de poder desarrollar al unísono todas las obligaciones y dedicar el tiempo necesario a tu propio descanso y bienestar. Tarea que resulta compleja y difícil de equilibrar.

En contraposición con estas realidades está el hecho cierto y cada día más reconocido que de tu actitud y atenciones hacia el recién nacido desde las primeras etapas de su vida determinará su calidad de vida y su desarrollo posterior. En especial la posibilidad de amamantar a tu hijo al menos por los 6 primeros meses.

¿Qué pretendemos?

Aquí nos proponemos sintetizar los aspectos biomédicos y psicosociales que te ayuden a ti, a tu pareja y al entorno familiar y social a enfrentar estos nuevos retos y responsabilidades con informaciones y conocimientos adecuados.

Lo más importante es comprender que se trata de una etapa para disfrutar cada momento al lado de tu hijo y de tu pareja de una forma sana. No todo es color de rosa y son numerosos los obstáculos que debes vencer y el costo que debes pagar,  pero una sola sonrisa de tu hijo será la mejor recompensa a tus desvelos.

Etapas después del parto

Después del parto atravesarás por tres etapas fundamentales: las primeras seis semanas, de ahí hasta los tres meses y después de los tres meses.

Del nacimiento hasta las 6 semanas después del parto

El nacimiento de tu hijo y el surgimiento de una nueva madre, demanda de ti una gran responsabilidad. El bebé se está  adaptando a su vida extrauterina y está aprendiendo a regular sus ciclos de sueño-vigilia-alimentación. Al mismo tiempo comienzas a amamantarlo.

Te enfrentas a un cambio en la dinámica del hogar, tus prioridades cambian y necesitas de tu propia recuperación porque se producen notorios cambios fisiológicos y físicos. Es considerado como el periodo de mayor demanda para la nueva mamá.

Desde las seis semanas y hasta los 3 meses después del parto

En la medida que va transcurriendo el tiempo después del parto la madre va conociendo mejor a su hijo. La vida de la familia se va adaptando a las nuevas condiciones, la pareja se acostumbra a dormir menos y a tener nuevas responsabilidades. El bebé va estableciendo sus ritmos. Sigue siendo muy demandante en atenciones pero los padres están mejor preparados para conocer y atender las mismas.

Después de los tres meses

Ya el bebé está más maduro, la madre lo conoce mejor, se considera que es la etapa en la cual comienzan a disfrutar más a su chiquitín. Requiere toda la atención pero ambos están más preparados para satisfacer sus reclamos y necesidades.

Si te preguntas… ¿Cómo puedo ser buena madre?

De seguro te habrás hecho eso pregunta en infinidad de ocasiones. La gran mayoría de las mujeres están plenamente identificadas con este rol por los patrones culturales y en particular las madres hispanas tienen buenos modelos y una gran tradición a veces desmesurada.

Pero lo más importante de ser madre, es establecer como prioridad el desarrollo sano y feliz de tu hijo. Para ello debes ser capaz de ofrecerle tu leche en la medida que la demande, vigilar su sueño, identificar las causas de su llanto, atender sus demandas. Identificar que depende de ti y que tú eres la máxima responsable de enseñarlo a andar por el mundo extrauterino.

Ser madre requiere de gran entrega
Comer, dormir y lactar a tu hijo serán tus actividades más importantes después del parto

No basta con tu sacrificio, abnegación y ternura debes estar preparada para saber cómo proceder en cada momento. Para ello el conocimiento es fundamental.

Después del parto, tu función fundamental es el cuidado de tu bebé, pero al mismo tiempo tienes que dedicar un tiempo a tu recuperación porque cuidando de ti puedes atender mejor a tu pequeño y disfrutarlo más. Aquí destacamos algunos de los elementos básicos que no puedes descuidar con la llegada a casa y la atención del recién nacido.

El significado de la lactancia para la madre

Para la atención adecuada del recién nacido una de las piedras angulares es una buena lactancia materna. Esta no solo reporta grandes beneficios para el recién nacido y su madre, también fortalece la relación entre ambos y ayuda desde el punto de vista emocional a mejorar la satisfacción personal, la autoestima y la auto realización como madre.

No hay dudas de que la lactancia tiene un gran costo para la madre porque demanda dedicación en tiempo, esfuerzo físico y cuidados básicos. Ese tiempo invertido en función del desarrollo y el futuro de su hijo, no lo puedes dedicar a otras labores.

Se calcula que por cada litro de leche que la madre produce se consumen alrededor de 800 Kcal, lo anterior implica que la alimentación de la madre debe ser balanceada y suficiente para que la leche contenga los nutrientes necesarios para el pequeño sin ponerla en riesgo nutricional.

Acercarte a tu peso ideal

El embarazo es la condición clásica en la que es normal engordar: en promedio, la mujer gana el equivalente al 20% de su peso mientras su embarazo transcurre. Muchas mujeres pretenden recuperar la figura y el peso anterior al embarazo de forma inmediata. Ello no es lo más conveniente, la pérdida de peso debe ser progresiva y gradual, más aún si estas lactando.

Cuando das el pecho después del parto quemas más calorías que habitualmente, porque las consumes en  la producción de leche materna.Ello te ayuda a perder parte del peso acumulado durante el embarazo.

No se recomienda que antes de los tres meses después del parto hagas planes para bajar de peso que no estén supervisados por especialistas. En esta etapa inicial necesitas alimentarte adecuadamente para que dispongas de los nutrientes esenciales para la producción de la leche.

Aumento de peso durante el embarazo
Después del parto es necesario perder el peso acumulado durante el embarazo

Se considera que la pérdida de peso no debe ser superior a medio kilo a la semana. Para perder este peso se deben eliminar el consumo de 500 calorías por día y una mujer que amamanta a su bebé necesita como promedio entre 1 800 y 2 200 calorinas por día. La dieta de una mujer que lacta a su pequeño nunca debe ser inferior a las 1 200 calorías.

De forma general no es conveniente el consumo de bebidas azucaradas y de alimentos muy dulces, ni de harinas refinadas. Debes comer abundantes frutas y vegetales y consumir alimentos con fibras.

La ingesta de 2 litros de agua diarios es otro elemento fundamental para mantenerte hidratada. Y una última recomendación pésate una vez por semana porque la pérdida de peso será lenta y así no te estresarás día a día. Perder una libra por semana estará muy bien.

Nuevas investigaciones sobre la pérdida de peso después del parto y la salud

Estudios recientes  realizados en el prestigioso Hospital Mount Sinai, de Toronto, Canadá concluyen que el periodo óptimo para perder el peso acumulado durante el embarazo es entre los 3 y 12 meses después del parto y no tan solo por un problema estético, también de salud.

En un estudio efectuado en más de 300 mujeres se estableció que las mujeres que al cumplir su hijo el primer año de vida, no habían logrado eliminar el peso adquirido durante la gestación de forma total o parcial acumulaban factores de riesgo para la diabetes tipo 2, hipertensión y otras patologías.

Otro resultado muy interesante de este estudio fue la relación entre el peso de la mujer un año después del parto y la probabilidad de sobrepeso 15 años adelante. Esta asociación tuvo más fortaleza que el propio aumento de peso durante el embarazo.

La alimentación saludable y la actividad física te ayudarán a alcanzar el peso ideal pero siempre se debe consultar con el médico, porque cada mujer puede tener una situación diferente que aconseje un esquema propio de su nivel de actividad y de su alimentación.

Tienes que dedicarte un tiempo a ti
Llevar toda la responsabilidad de ser madre requiere de gran dedicación y entrega, el descanso en la medida de lo posible es fundamental

Descanso y actitud positiva

El amamantamiento de tu hijo, la atención del pequeño, las noches de desvelo y tus propias preocupaciones generan cansancio. Todo lo anterior fundamenta que tú debes descansar y dedicar una parte del tiempo a tu recuperación física y emocional.

Amamantar a tu bebé, comer y dormir serán tus principales tareas. No debes de esforzarte en demasía, trata de solicitar ayuda en las tareas cotidianas, trata de delegar todo lo que puedas. Las tareas mencionadas al inicio esas solo dependen de ti y solo tú las puedes efectuar. Esas si no admiten sustitutos.

Trata de aprovechar  los momentos en que el bebé descansa para hacerlo tú también. Durante las primeras semanas tienes que alimentar a tu hijo frecuentemente durante la noche, así que aprovecha algunos de sus periodos de sueño para hacerlo tú también. Si las obligaciones no te lo permiten, al menos relájate y descansa con los pies en alto por unos minutos.

Perder la barriga después del parto

Recuperar la apariencia anterior al embarazo no es tarea sencilla. Está relacionada con cambios hormonales y anatómicos y uno de los que más preocupa a toda mujer es cómo perder la barriga después del parto.

Recuperar abdmen plano
Perder la barriga después del parto requiere de tiempo, dieta, ejercicios y mucha paciencia

Debes tener presente que durante la etapa inicial después del parto tu útero aun está aumentado de tamaño y estas enfrentando lo que es conocido como involución uterina. Mediante este proceso este órgano se va recuperando a lo que contribuye la oxitocina producida cada vez que tu bebé succiona tu pecho. La liberación de esta hormona provoca las contracciones de tu útero y da lugar a los dolores conocidos como entuertos o sensación de calambres que sientes de pronto en la parte inferior de tu abdomen.

En ocasiones puede tardar meses recuperarte o incluso puede ser que no sea posible lograrlo completamente. Lo que puedas lograr estará relacionado con el aumento de peso que hayas tenido durante tu embarazo, de la alimentación, de la actividad física y en ocasiones hasta de la genética.

Durante el embarazo y después del parto los músculos abdominales  se estiran, se debilitan y se separan. Esta separación podría llegar a ser hasta de 5 centímetros.  Estos cambios conducen la barriga típica de las mujeres después del parto. Algunos la hacen equivalente a la que pudiera existir en un embarazo de 6 meses, pero más flácido el abdomen.

¿ Y se soluciona?

Normalmente los músculos abdominales  regresan a su estado anterior alrededor de las 8 semanas después de dar a luz. Un estudio noruego encontró que alrededor de un tercio de las mujeres un año posterior al parto mantienen la separación de los rectos abdominales.

Esta situación podría ser modificada con ejercicios específicos que ayuden al fortalecimiento de los músculos más profundos del abdomen y contribuyan al acercamiento de los mismos.

Las estrías y la línea más oscura en el centro del abdomen requerirán  entre seis y doce meses para desaparecer.

Actividad física y ejercicios

Los expertos recomiendan que la actividad física y los ejercicios programados deban retomarse con mesura y de forma escalonada. No forzando el organismo en demasía. Los cambios en el estilo de vida, los cambios hormonales, la falta de sueño y la propia recuperación del organismo provocan una sensación de cansancio.

Por lo general se recomienda comenzar la actividad física con caminatas cortas y si son fuera del hogar aún mejor. Puedes aprovechar las mejores horas para la toma del sol por tu bebé para combinar los beneficios de ambas prácticas.

El plan de ejercicios es básico para tu recuperación, para contribuir a alcanzar tu peso ideal, para vitalizarte, para recuperar tu figura y para prevenir factores de riesgo de enfermedades crónicas. Pero como dice la famosa canción de Luis Fonsi: “Despacito, pasito a pasito, suave, suavecito”. Primero debes fortalecer la relación madre-hijo, adaptarte a tu nuevo ritmo de vida y una vez que estés preparada física y mentalmente entonces comenzar a dedicarle un tiempo a la actividad física y a los ejercicios.

Durante las primeras seis semanas puede empezar a caminar y a hacer ejercicios generales. Haz lo que puedas, aun si es apenas de 10 a 15 minutos y vas aumentando el tiempo hasta que te sientas más adaptada.

¿Cuándo comenzar?

La mayoría de los especialistas recomiendan comenzar el plan de ejercicios seis semanas después del parto, una vez efectuado el cheque posterior al nacimiento de tu hijo.

El ejercicio físico para tonificar los músculos del abdomen es fundamental en esta etapa, pero el momento para su comienzo dependerá del tipo de parto que hayas tendido. Encontrar el tiempo para su práctica influirá en tu autorecuperación, en la autoestima y en la autovaloración que tengas de ti.

Después que ya puedas comenzar el programa de ejercicios lo ideal es llegar a 50-60 minutos o al menos 30 minutos de forma continua entre 4 y 5 días a la semana y solo puedes 3 veces por semana ya es un logro. Pero si ello no te es posible al menos haz tres sesiones de 10 minutos cada una durante el día. No te desesperes ten paciencia.

Los ejercicios mejores son los que emplean los músculos grandes como caminar, trotar, ciclismo o natación.

Cambios fisiológicos durante la recuperación de tu cuerpo

La secreción vaginal después del parto motivada por la eliminación del tejido que recubría el útero por lo general desaparece entre dos y tres semanas después del parto. Su color se va modificando de rojo intenso a tonalidades más ocres.

En ocasiones se presenta estreñimiento, dolores tipo cólicos menstruales, también inflamación de piernas y pies por retención de líquidos. Después del parto se pueden presentar alteraciones tiroideas y una en particular es la tiroiditis de Hashimoto la que requiere tratamiento.

Reinicio de la actividad ovárica y la fertilidad

El reinicio de la actividad ovárica se asocia con la aparición de la menstruación después del parto. A partir de ahí con la aparición de la menstruación existe la posibilidad de que la mujer quede embarazada en cada ovulación.

Si no estás amamantando tu período menstrual se podría presentar entre las  seis a ocho semanas. Si estas amamantando puede estar ausente durante varios meses. El uso de un método anticonceptivo confiable es la mejor opción para evitar quedar embarazada hasta el momento adecuado. Se recomienda esperar al menos 12 meses entre un embarazo y otro.

Quedar embarazada nuevamente dentro del año de haber dado a luz aumenta la posibilidad de que tu bebé nazca prematuramente y de otras complicaciones.

Actividad sexual después del parto

La mujer después del parto ya ha atravesado por circunstancias muy especiales como el embarazo, el parto, la nueva experiencia de ser madre,  el puerperio y la lactancia. Todas ellas llevan implícitos cambios muy transcendentes en su vida, en su espíritu, en su mente, en sus prioridades, en su afectividad y en sus emociones. Y por supuesto en su cuerpo.

Uno de los aspectos que se puede ver atenuado es el deseo sexual y la mujer puede sentirse menos estimulada a tener relaciones sexuales con penetración. La comunicación abierta y fluida entre la pareja y la compresión y apoyo mutuo son determinantes para que esto no cree tensiones en la relación de la pareja.

Los especialistas afirman que mientras que la mujer está amamantando no responde de igual  forma que con anterioridad a los estímulos sexuales y no por eso su sexualidad se ha afectado. Es solo una etapa que requiere gran comprensión y apoyo por parte de la pareja.

Los problemas relacionados con las relaciones sexuales después del parto, son más comunes de lo que se piensa. Un estudio reciente efectuado en  Australia con más de 1 000 madres encontró que el 89% refería problemas de salud sexual en los 3 meses posteriores al parto y un 51% después de transcurridos 12 meses seguía sin deseo sexual. Entre los problemas más comunes se encontraron la perdida de interés por el sexo, dolor durante la penetración y falta de lubricación. La buena noticia es que todos pueden tener solución con una adecuada atención.

Chequeo postparto entre 5 a 7 semanas después del parto

Una de tus responsabilidades es asistir a la consulta de chequeo 6 semanas después del parto. Ya en ese momento tu útero debe estar completamente recuperado o muy cercano a que haya adquirido su tamaño  previo a la gestación.

Es un buen momento para consultar con tu médico todas las dudas y preocupaciones que tengas sobre la crianza de tu hijo. También es conveniente evaluar las opciones de métodos anticonceptivos. Sentirte apoyado y confiado en las respuestas a tus preguntas te será de gran utilidad en este inicio de su tu gran trabajo como madre o padre.

Visita para el chequeo después del parto
Conocer cómo cuidarte y cuidar a tu bebé en esas primeras semanas después del parto es de gran importancia

En esta consulta además te harán una revisión clínica completa, te deben de efectuar un examen pélvico para saber si tu útero regresó al tamaño previo a tu embarazo. Examinaran tu vagina si el parto fue por esta vía, la episiotomía si se empleó o tu herida en caso de cesárea.

También el médico explorará tu estado emocional y si has presentado manifestaciones relacionadas con tristeza o depresión.

Cambios emocionales

Por lo general la mujer después del parto se queda muy sensible, y requiere ser muy apoyada por su pareja y familiares. Se puede sentir sobrecargada, abrumada, llorar frecuentemente, tener los nervios a flor de piel y responder marcadamente o cosas poco trascendentes.

Puede tener cambios en su estado de ánimo muy  manifiestos y pasar de la sensación de gran felicidad a una profunda tristeza. Puede sentir un amor desmedido por su chiquitín a una sensación de duda o de si habrá hecho lo correcto al traerlo al mundo en ese momento.

Es una mezcla de sensaciones porque se siente tristeza, pero al mismo tiempo gran felicidad por tener a su pequeño en brazos. La ansiedad, los cambios hormonales, el cansancio, la falta de sueño pueden afectar sus emociones.

Estas sensaciones y sentimientos son normales y no deben motivar  preocupaciones y solo manejarlas adecuadamente.  Se denomina “Baby blue” y usualmente se manifiesta en las primeras 6 semanas después del parto. Generalmente estas sensaciones pasan y la mujer va asimilando los cambios y las modificaciones en su cotidianidad y cada día se siente más apegada a su bebé y con más posibilidades de enfrentar esa etapa de su vida.

Si estas manifestaciones se mantienen por más de 15 días, así como si llegaras a sentir sensación de rechazo hacia tu bebé o intención de hacerte daño por ti misma, con sentimientos agresivos a tu hijo, si te sumerges en una gran pena y una gran tristeza, debes de acudir al médico porque podría ser expresión de una depresión postparto.

Madre y su hijo
Después del parto a partir de los 3 meses es que comenzarás a disfrutar más a tu hijo

Los conflictos en los diferentes roles de la mujer y su labor como madre

La llegada de un bebé al hogar cambia toda la dinámica familiar. Todo se modifica, se inicia un proceso de transformación en las rutinas diarias y todo se subordina a los reclamos de este nuevo miembro de la familia y centro de las atenciones a partir de su nacimiento.

Es un momento crítico en la vida de la familia y si hay otros hermanos mayores es aún más difícil la tarea. Y aunque tiene la ventaja de haber pasado por esa experiencia previamente, implica una reorganización en la vida de los padres porque todo cambia.

La madre especialmente si es primeriza es muy vulnerable y requiere del apoyo afectivo como nunca antes. Pero al mismo tiempo desea respeto a su intimidad y a su tiempo con la familia más cercana y en particular con su hijo.

Se crean las situaciones propicias para desarrollar un conflicto de intereses porque la acompaña la preocupación por ser una buena madre acorde con los estándares de su entorno y en especial el esfuerzo del amamantar a su hijo. Al mismo tiempo la necesidad de cuidar a sus otros hijos en caso de tenerlos, de dedicarle tiempo y atender a su pareja, de cumplir con las tareas domésticas y fuera del hogar. Y unido a todo lo anterior dedicarse el tiempo necesario para su cuidado personal, para su descanso, para su recuperación puede conllevar a una situación muy estresante, generando ansiedad y tensiones.

Esto las puede llevar a una sensación de culpabilidad cuando lo que realmente requiere es la búsqueda de soluciones y que tanto su pareja, como la familia extendida y su entorno le brinden el máximo de apoyo para que no se sienta sobrecargada más allá de lo imprescindible.

Importancia de recibir el apoyo de la pareja, de la familia y el entorno después del parto

Es difícil hacer recomendaciones universales, porque cada mujer es diferente y desea vivir la maternidad de una forma única y propia. Pero  es muy conveniente al menos en las primeras 6 semanas después del parto contar con el apoyo de la familia y las amistades. Otras mujeres desean vivir esos momentos solo con la presencia de su pareja y por supuesto de su pequeñín.

Lo más importante es sentirse amada, querida y apoyada. Propiciar la ayuda en la misma medida que la mujer la requiera, pero de seguro que ayudarla  en las tareas de su alimentación, de la lavandería, del mantenimiento de las condiciones de vida, será muy apreciado por la recién parida.

Una frase positiva de estímulo y comprensión, de consuelo o de apoyo tienen un valor inestimable en momentos tan especiales. Pero por otra parte es imprescindible respetar los tiempos, los momentos, ser medido con la extensión de las visitas. Lo ideal es que la madre pueda concentrarse en ella y en su bebé, delegar la mayoría de las tareas y  limitarse a lo indelegable,  en esa maravillosa aventura de ser madre.

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