La laringitis una infección aparatosa pero no grave

La laringitis es el proceso inflamatorio que se produce en la laringe y que se manifiesta básicamente, con ronquera y afonía. Pero junto a estos síntomas convergen otros como pueden ser el dolor local severo, carraspeo, dificultades para respirar, estornudos, tos persistente y fiebre.

Conoce como diferenciar la laringitis: Esto es un resfriado común

Funciones principales de la laringe

La laringe es una corta estructura cilíndrica ubicada en la garganta y está a continuación de la faringe y antes de la tráquea. Su gran responsabilidad es abrigar nuestras cuerdas vocales. Entre sus funciones se encuentran:

  • Canaliza el aire respirado hacia las cuerdas vocales y la tráquea y es responsable de los sonidos al hablar.
  • Actúa como válvula e impide que los alimentos o líquidos pasen a las vías respiratorias.
  • Permite la emisión de los sonidos debido a la vibración de las cuerdas vocales cuando el aire pasa a los pulmones.
La afonía es uno de los signos más típicos de la laringitis, ante estos síntomas y estridor es muy probable que tu hijo tenga laringitis,ante la duda debes de acudir al especialista y tratarla a tiempo

Causas y tipos de laringitis

Las laringitis se clasifican en agudas y crónicas según el tiempo de duración, la causa que la provoca y la frecuencia con la que se repite.

La causa más común de la laringitis aguda está asociada a los cuadros catarrales severos, las infecciones virales y a hacer un uso excesivo de la voz.

Pero también puede ocasionarse por procesos alérgicos, estrés, abuso de las cuerdas vocales, infecciones bacterianas o fúngicas, bronquitis, lesiones locales (nódulos) y enfermedades por reflujo gastroesofágico. Y es entonces cuando estamos en presencia de la laringitis crónica, la cual se prolonga, generalmente, por más de tres semanas.

Estas pueden desencadenarse también por la inhalación de sustancias irritantes y  sinusitis. Entre otras causas menos frecuentes están las afecciones por hongos o por ciertos parásitos.

Laringitis estridulosa aguda, espástica, laringotraqueitis aguda o crup

En ocasiones las manifestaciones del niño comienzan de forma súbita, en la noche y se manifiesta como un cuadro de obstrucción aguda de las vías aéreas superiores. Se caracteriza por tos perruna, afonía, un ruido característico al respirar llamado estridor y dificultad respiratoria.

Este síndrome se debe básicamente a la laringotraqueítis aguda (LA) y a el crup espasmódico. niños, con una incidencia máxima en el segundo año de vida y durante el otoño y el invierno. Predomina en varones

Los gérmenes asociados a LA son den un 75% provocadas por el tipo 1 y 2 de parainfluenza, los tipos 2 y 3, adenovirus, virus influenza A y B, virus respiratorio sincitial (VRS,  y sarampión. En menos del 3 % de los casos se asocia a la presencia de Mycoplasma pneumoniae.

Por su parte la laringitis aguda está producida por adenovirus y el virus de la influenza, que cursan con dolor de garganta, afonía ligera y sin dificultad respiratoria. Las causas del crup espasmódico no son completamente conocidas. Se presenta en niños entre 3-6 meses y 3 años y la mayoría en el segundo año de vida.

¿Cuándo sospechar?

La mayor sospecha de laringitis aparece cuando se está en presencia de ronquera o pérdida total de la capacidad de hablar. Y, si además hay garganta seca con cosquilleo y dolor, tos constante y dificultades para tragar y respirar.

La tos ronca es el signo más característico de la laringitis. Puede acompañarse de alteraciones en el ritmo de la respiración, ruidos y movimientos excesivos del tórax. En casos severos se produce un color azulado en labios y punta de los dedos.

Puede además acompañarse de fiebre, congestión nasal, dolor de oídos e inflamación de los ganglios linfáticos.

Los síntomas aparecen de forma brusca y principalmente por las noches. La presencia de estos síntomas después de un resfriado sugiere la presencia de laringitis.

Edades en que se presenta la inflamación de la laringe

La laringitis puede presentarse a cualquier edad, pero es más común en los bebés después de los seis meses y en los niños antes de los tres años. Su presencia es mayor en el inicio del invierno y al finalizar el mismo.

La laringitis es una de las enfermedades más comunes en niños, ante afonía, tos ronca, dificultad respiratoria y un estridor o chillido al inspirar, acude al pediatra porque pudieran ser indicios de laringitis

¿Cuándo sospechar la presencia de laringitis?

En los niños la laringitis se asocia a cuadros catarrales, haciéndose la tos y la fiebre más frecuente en las noches. En muchas ocasiones, sin síntomas previos, se inicia la dolencia y a esto se le conoce como “crop espasmódico”. Y aunque la laringitis no se considera como una de las afecciones más graves, si el niño hace ruido al inhalar, se le dificulta el tragar o respirar, o si la fiebre excede los 39°C, busque la ayuda de su médico lo antes posible.

¿Cómo se comprueba el diagnóstico?

En la mayoría de los casos, a partir del reconocimiento físico del paciente, el pediatra o el otorrinolaringólogo puede llegar a establecer el padecimiento en cuestión. Esto se debe a que los síntomas fundamentales de la laringitis son bastante claros. En otras ocasiones se requiere someter al enfermo a otros exámenes para completar el diagnóstico. Una de las pruebas más conocidas es la laringoscopia.

En la auscultación se encuentran signos típicos cuando hay presencia de laringitis, en muchas ocasiones el diagnostico se hace por los ruidos característicos

¿Qué hacer ante una laringitis?

De acuerdo a la severidad de los síntomas debes de acudir al especialista o a un servicio de urgencia. La dificultad respiratoria es la que marcara la pausa. Hay algunas medidas que puedes practicar en la casa y que ayudarán a mejorar la evolución de la laringitis.

En ocasiones la laringitis requiere el uso de corticoides orales, pero tratada a tiempo no es grave y responde muy favorablemente a los tratamientos, lo importante es acudir al especialista

Entre los consejos de los especialistas, se encuentran:

  • Tomar el aire frío ayuda a disminuir la inflamación de las cuerdas vocales.
  • Mantener al niño incorporado en la cama, no acostado completamente.
  • Humectar el ambiente, ya sea haciéndolo respirar en una atmósfera húmeda hasta que la crisis vaya disminuyendo. Puede ser abriendo la llave de agua caliente en el cuarto de baño y dejándolo respirar por un rato en esa atmosfera. También se le puede colocar en el cuarto vapor húmedo.
  • Mantener una adecuada hidratación y no forzarlo a comer, es normal que su apetito disminuya.
  • Controlarle la fiebre, si la misma es elevada. El paracetamol y el ibuprofeno, alivian el dolor de garganta, el dolor de cabeza y la fiebre.
  • Trate de mantener a su hijo lo más tranquilo posible porque el llanto empeora la dificultad respiratoria.
  • No le administre medicamentos que no hayan sido recetados por el médico.
  • Si la causa de la laringitis es viral no es necesario el uso de antibióticos. Lo más usual es emplear corticoides para disminuir la inflamación siempre y cuando sean indicados por el pediatra.
La laringitis tratada a tiempo no es grave y responde muy favorablemente a los tratamientos, pero es aparatosa y requiere de cuidados tanto en el hogar como las indicaciones pediatricas

Consejos útiles para prevenir

  • Evite a las personas con infecciones en las vías respiratorias altas y preocúpese de no infectar a otros.
  • Lávese las manos con frecuencia y cuide su higiene personal.
  • Si tiene un resfriado tápese la boca al toser o estornudar para evitar la transmisión a su pequeño.
  • Respire aire húmedo. Para ello puede emplear un humidificador o recipientes con agua caliente.
  • Respire por la nariz y no por la boca. Si respira por la boca tiene más posibilidades de que penetren gérmenes en el organismo.
  • Mantenga los locales limpios, libres de polvo, ventilados e iluminados por el sol.
  • Proporciónele a su hijo alimentos ricos en vitamina C (frutas y vegetales) y carbohidratos (arroz y pastas). Limite la ingesta de proteínas de origen animal o alimentos de lenta digestión. Se recomienda el consumo de sopas y caldos calientes.
  • Distribuya los alimentos en porciones pequeñas para facilitar su asimilación y que no sean devueltos con la tos.

¿Cómo evoluciona la laringitis?

Generalmente la evolución de la laringitis es muy satisfactoria y responde muy bien ante los tratamientos. Pero al igual que cualquier otra enfermedad su curso dependerá de la capacidad del niño para defenderse y de la severidad de la afección.

Por lo general no es considerada una afección grave a no ser que haya gran compromiso respiratorio. Estos casos deben de ser atendidos por Urgencias y en ocasiones requieren el ingreso hospitalario y hasta cuidados intensivos.

De forma general, las laringitis evolucionan favorablemente y en pocas semanas se retorna a la normalidad. Pero si percibe que estos episodios se repiten con frecuencia o se hacen más agudos, necesitará entonces un estudio más profundo. El otorrino deberá determinar las causas subyacentes y le recomendará el tratamiento adecuado para prevenirla.

No te asustes si tu hijo tiene síntomas de laringitis, es muy aparatosa, pero responde muy bien al tratamiento.

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